Estudiar música traspasa lo meramente académico y propicia beneficios a nuestro cerebro

Desde que  existe la humanidad existe la música. Ya en la Prehistoria, bien a través de la voz, del cuerpo, de herramientas o de elementos naturales el ser humano hacía música.  A medida que avanzamos en las civilizaciones nos damos cuenta de que la música empieza a cobrar gran relevancia. Los griegos, por ejemplo, consideraban que este arte tenía un gran valor educativo y moral. Pero no es de esto de lo que trataremos en este post. Nos centraremos en por qué estudiar música y de cómo estudiándola podemos tener grandes beneficios que traspasan lo meramente académico. No obstante, si algún curioso desea saber algo más de la historia de la música, puede pinchar en el siguiente enlace.

Flauta en el Paleolítico

Salidas profesionales

Lo cierto es que hay personas que no consideran a la música como una carrera real, sino como un complemento. Hasta no hace mucho se entendía que, estudiando en un Conservatorio, las salidas profesionales eran muy escasas. Estas, estaban acotadas a, prácticamente, dos: la docencia o intérprete (bien solista bien en agrupación).

Sin embargo, el panorama ha cambiado con la irrupción de las nuevas tecnologías o la apertura de nuevas ramas en la carrera musical. En la siguiente imagen, rescatada del Blog músicacreativa.com, se ofrece un pequeño esquema de algunas de las salidas profesionales.

Blog músicacreativa.com

 

Pero no nos vamos a quedar en lo meramente profesional, la música va mas allá;  tiene muchos más beneficios que extrapolan lo académico.

¿Por qué estudiar música?

La música es un vehículo de comunicación entre humanos e influye en nuestro cerebro. En el libro “Tu cerebro y la música” el Doctor Daniel Levitin apunta a que esta disciplina afecta a nuestro estado de ánimo dependiendo del tipo de melodía o canción que estemos escuchando. Además, mejora la creatividad del individuo así como las habilidades verbales, disminuye la ansiedad, alivia el dolor y beneficia el rendimiento escolar.

Por otro lado, la música hace más perseverante al individuo, mejora el autocontrol y contribuye a ser mejor en matemáticas.